martes, 14 de febrero de 2012

Valores en Imágenes / El Amor


Pensamiento Inspirador / El Amor


       A veces creemos comprender qué significan algunos sentimientos, como el amor, sin embargo en medio de las practicas diarias desviamos su esencia y alcance; hoy con ocasión de la celebración del día del Amor y la Amistad, o también conocido como el Día de San Valentín, comparto algunos pensamientos célebres importantes que sirven para retomar la verdadera naturaleza de tan vital y a la vez tan complejo sentimiento.

  
“Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal”.

 <Madre Teresa de Calcuta>


“Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender”.

 <Françoise Sagan>


“Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”.

<Oscar Wilde>


“Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente”.

<Blaise Pascal>


“Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta”.

<Sam Keen>


“Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos”.

<Fernando Pessoa>

jueves, 9 de febrero de 2012

Saber Caer y Saber Levantarse


Hoy tuve una experiencia que me permitió establecer muchas ideas interesantes, y por ese motivo quiero compartirlas con el deseo de que sirva de reflexión a todo el que se pueda.

Lo primordial es que me he sorprendido a mí misma al extraer de esa situación poco agradable tantos hallazgos positivos, que posiblemente en el pasado no hubiese asumido con la misma actitud, ni visto las oportunidades tan claramente como lo he hecho hoy.

Lo ocurrido fue que: ME CAÍ, literalmente!, me resbalé y caí de rodillas en el suelo, fue en un lugar público, donde había mucha gente.

Estoy segura que al igual que yo han leído y/o escuchado muchas frases sobre esta situación, sobre el título que tiene este artículo, pero que bien valen la pena recordar, algunas como:

"Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!."

"No son los golpes ni las caídas las que hacen fracasar al hombre; sino su falta de voluntad para levantarse y seguir adelante."

Estas frases nunca tuvieron tanto sentido para mí como hoy, y no es que anteriormente no me haya caído literalmente o en sentido figurado, sino que como ya expliqué en las anteriores no tuve la claridad o la percepción que tengo en los actuales momentos.

La primera reflexión que extraigo es la causa de la caída, cuando profundicé en este aspecto me di cuenta que iba caminando muy de prisa, porque necesitaba llegar a tiempo, iba un poco demorada y muchas personas esperaban por mí, y perfectamente veo ahora que pude evitar esa caída, de la misma manera que se pueden evitar muchas otras situaciones desagradables en la vida.

De haberme organizado mejor no hubiese incurrido en esa demora, pero una serie de acciones y decisiones de mi parte me llevaron a ese estado de retardo, y así sucede con todo en nuestra vida, es muy importante planificar, y asimismo las decisiones que tomamos son las que marcan la diferencia, por pequeñas que estas sean. Así que el identificar la causa me permite aceptar la responsabilidad que de alguna manera tuve en el hecho, y poder estar alerta ante futuras situaciones similares, y el aceptar esta responsabilidad de manera consciente anula automáticamente la posibilidad de asumir el papel de víctima y culpar cosas sin sentido, como al destino, a la vida, entre otros.

Lo segundo, efectos colaterales, la realidad era que ya estaba en demora, ya la consecuencia de mis propios actos se había producido, era cuestión de tomar decisiones sabias, yo decidí apurarme aunque eso no cambiaría el hecho de que llegaría un poco tarde, y esa errada decisión que en nada cambiaría la situación me expuso a consecuencias más graves, en este caso fue una lesión física, que me dejó marcas y algo de dolor también, pero que pudo ser mucho peor! Pero de alguna manera el tener algunos buenos hábitos me ayudó mucho y evitó que la consecuencia de la caída se tornara más trágica. Probablemente la mejor decisión hubiese sido aceptar las consecuencias, que estaba con retraso en tiempo, no precipitarme en vano y con la mayor honestidad y humildad pedir disculpas a los afectados por ese hecho.

Lo tercero, definitivamente los valores son muy importantes en nuestras vidas, nuestro sistema de valores es lo que nos mueve. En mi caso particular valoro mucho el respeto, y la puntualidad refleja de alguna manera desde mi punto de vista el respeto que tenemos por las demás personas, por ese motivo fue que me vi inmersa en esa situación, al atentar contra algo que valoro tanto, me llevó a actuar un poco alejada de la razón. Con esto concluyo que a pesar de lo mucho que podamos valorar algo, no podemos ser tan rígidos e inflexibles ni con nosotros mismos ni con los demás. Me permite sensibilizarme un poco más y en el futuro poder ponerme en el lugar de los demás cuando de alguna manera actúen un poco alejados de mi sistema de valores, porque entenderé que pudo haber alguna razón significativa o que es más importante en este caso llegar aunque sea unos minutos más tarde que simplemente no llegar.

Como cuarto aspecto, debo resaltar que nuestros hábitos juegan un papel fundamental en cualquier situación que se nos presente, son los que nos permitirán “saber caer” y “saber levantarnos”, porque nadie está exento de tener alguna “caída”, pero no todos tienen la habilidad de poder lidiar de la mejor manera con esas caídas. Yo definitivamente puedo afirmar que hoy supe caer y levantarme, y espero que en el futuro y ante otro tipo de “caídas” poder hacerlo tan bien como hoy. En realidad el tiempo que transcurrió desde el momento en que sentí resbalarme, hasta que me caí, luego me levanté, me sacudí el polvo de las rodillas y continué caminando fue muy rápido! Y todo fue como automático. Pero fue así de rápido porque de alguna manera mi cuerpo me ayudó, gracias a que yo también lo he ayudado, al incorporar algunos hábitos saludables, hacer actividad física, tomar suficiente agua, disminuir el consumo de azúcar y así muchas otras cosas, que en el día a día no parecieran tan importantes o que hacen un gran cambio pero que en circunstancias determinadas rinden excelentes resultados.

Pude haber caído de peor manera, y demorar más tiempo tumbada y demorar más al pararme y retomar la normalidad. Pero sólo caí sobre mis rodillas y a pesar del peso que tenía sobre mí pude ágilmente volver a erguirme y retomar mi camino, ahí me di cuenta de cuan importante es cuidar de nuestro cuerpo, de nuestra salud, nuestra condición física nos permitirá lograr más y mejores cosas, y superar los obstáculos con menos dificultad.

No sólo la manera como cuidamos nuestra parte externa, nuestro cuerpo, cuenta; la manera como alimentamos nuestra mente también es indispensable para saber caer y saber levantarse. Si constantemente nos mantenemos motivados, inspirados, nos rodeamos de estímulos saludables, nos fortalecerá internamente y beneficiará nuestra autoestima y por tal motivo podremos superar con mayor dignidad cualquier situación.

En mi emblemática caída, una serie de emociones surgieron; aunque todo fue muy rápido fueron muchas las emociones que experimenté en ese período de tiempo. Cuando sentí resbalarme, experimenté frustración por no poder controlar lo que estaba sucediendo, sentí temor de no saber lo que vendría, la magnitud de las consecuencias, por un momento sentí consternación ante las posibles reacciones de los que estaban allí, pero así de rápido se impuso algo más poderoso, me di cuenta de cuan frágiles somos y a la vez de cuan fuertes podemos ser, fue más importante poder sentirme bien conmigo misma y saberme bien que lo que pudieran pensar o decir los demás. Y a pesar de esa nube de emociones que por un momento se apoderó de mí, nada resultó con las dimensiones que proyecté, muy pocas personas notaron lo sucedido, a pesar de que había mucha gente, y las que lo notaron  se sorprendieron por la manera como me levanté y continué, y eso ayudó a que no tuvieran mucho tiempo para sentir compasión o burla.

Y muy a pesar de lo que continuaba sintiendo, algo de nerviosismo y debo admitir que también un poco de vergüenza, no permití que eso interfiriera en mis demás actividades, a pocos segundos de lo ocurrido saludé y conversé con varias personas que nunca se imaginarían lo que acababa de pasarme y mucho menos todo lo que estaba sintiendo en ese momento; pude decirles, pero ¿para qué? Realmente no era necesario. Así funciona todo en nuestra vida, a veces mientras más alimentamos un problema, más difícil se nos hace superarlo, cada quien debe lidiar con sus propias caídas u obstáculos y no debemos permitir que interfieran en nuestras relaciones con los demás.

El quinto punto, y que es evidente, es que de cualquier circunstancia a pesar de lo desagradable o inesperada, podemos sacar algo positivo o mucho de positivo. Las caídas nos pueden fortalecer si así lo decidimos, y nos permiten experimentar sentimientos y aprendizajes que de otra manera nunca tendríamos, y nada se compara con la sensación de habernos levantado de la mejor manera posible, esa es la mejor recompensa que podemos tener, por esa razón las caídas son necesarias.

Un sexto aspecto que puedo enfatizar es el hecho de que las marcas que nos dejan las caídas son un excelente recordatorio, por una parte nos recuerdan que somos humanos, que algunas circunstancias no las controlamos y debemos aceptarlas, que la vida no es tan seria como pensamos, que el humor es necesario para lidiar de mejor manera con el hecho de que somos mortales. Además, sí! algunas caídas nos pueden causar mucho dolor, pero como afirman algunos autores, es nuestra decisión convertir ese dolor en sufrimiento o transformarlo en algo mejor.

Por último debo decir que es de suma necesidad evaluar con realismo y objetividad las adversidades que se nos puedan presentar, analizar nuestras caídas nos arrojará resultados sorprendentes, y nos concederá beneficios inesperados, además si trabajamos por mejorar como personas eso conllevará a que nuestra percepción también mejore, a que sea de calidad y en definitiva es justo eso lo que nos ayudará a saber caer y saber levantarnos!


Un gran saludo!



lunes, 6 de febrero de 2012

Pensamiento Inspirador


“Te prometo que cuando llegues a la última hora de tu último día, te vas a arrepentir de haber vivido la vida que la sociedad te vendió en lugar de la vida que sabías en lo profundo de tu ser que era para ti ".
<Robin Sharma>


Este pensamiento me ha hecho ver claramente que muchas veces nos encontramos ante el dilema de no saber si lo que hacemos es lo que realmente queremos o si es lo que la sociedad espera que hagamos. 

Incluso a veces deseamos algo tan profundamente pero no podemos asegurar si ese deseo viene de nosotros o si también es aprendido, cuesta identificar con claridad lo que es producto de nuestra esencia de lo que es pura esencia social.

En la medida en que estemos más lúcidos para poder distinguir esa gran diferencia tendremos más posibilidades de disfrutar una vida llena de satisfacciones y libre de arrepentimientos…